Relato
final
Otras
modalidades para educar: TODO EMPIEZA POR TUS MANOS
¿Todos los/as niños/as, sin importar en qué lugar
desarrollen su primera infancia (jardines maternales, CPI, jardines
comunitarios, etc.) llegan con las mismas herramientas a los otros niveles
educativos?
Comienzo mi relato con la pregunta que circulaba por mi cabeza
cuando comencé a transcurrir este espacio del EDI. Con las diferentes
bibliografías, charlas, debates que se generaron puedo responderla o mejor
dicho replantearme, si realmente es importante que todos/as los/as niños/as
tengan las mismas herramientas para los niveles educativos que tendrán que
transcurrir a lo largo de sus vidas. ¿Todos los/as niños/as son iguales? ¿Todos/as
tienen las mismas necesidades? Claramente NO. ¿Todos/as tienen los mismos
derechos? Si, y es el Estado el responsable de hacerlos cumplir.
Pero ¿qué hacemos cuando esto no está sucediendo? ¿Nos quejamos,
protestamos, esperamos algo, que por ahora no es suficiente? Rotundamente,
mi respuesta es un NO. Por eso quiero compartir una experiencia que a pesar de
no ser propia, pude verla, vivenciarla, y estoy convencida de que ese es el
camino para que las cosas de a poquito puedan cambiar. Como el nombre del
relato de una compañera “Un granito de arena”, eso es lo que significa esta
experiencia y que sin ese granito de arena, la playa o la plaza no sería la
misma.
Esta historia comienza así…
“Todo empieza por tus manos” es una agrupación formada
por un grupo de jóvenes, algunos dedicados a la educación y otros/as a
distintas disciplinas como baile, arte, pero algo los conectó: sus ganas de
ayudar.
Esta comenzó hace aproximadamente dos años, y de la cual es participe mi hermano. Gracias a
él tengo esta información. Hacen esta tarea todo pulmón y muy conscientes de lo
que quieren. Algunas de las frases para validar esto son : “hoy tengo reunión
para planificar el taller”, “ los sábados estoy complicado porque siempre
hacemos una actividad en el taller”, “mari, tenés que venir, te va a encantar y
vas a poder colaborar con lo que más te guste”, “siempre se necesita gente”.
Todas las actividades propuestas en este espacio, son
planificadas, diseñadas, pensadas, para abrirlas a la comunidad. No tiene límite etario, concurren niños/as desde
los 3 a 15 años aproximadamente, cada
uno/a participa en aquellas tareas que más les atraigan.
No es un espacio de educación formal, pero si tienen un
espacio físico que donó una de las chicas que integra “Todo empieza por tus manos”,
ubicado en Valentín Alsina, dentro del partido de Lanús, rodeado por el Riachuelo
y unido a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por el conocido “Puente Alsina”. Esta
descripción la hago para que podamos hacernos una idea, de cuán cerca está de
Capital, y cuán olvidados están sus habitantes.
El espacio fue mejorado de a poco, por todos los que allí
participan. Algunos consiguieron pinturas, otros ofrecían su mano de obra, un
artista armó un taller de murales, y así junto con los niños/as del barrio le
dieron color a aquel espacio que busca la equidad de la sociedad. EQUIDAD.
Palabra que quedó en mi mente desde el encuentro con Germán Eiviño. Equidad y no igualdad. Porque
entendí que no todos/as nacemos con la misma base de herramientas, no todos
tenemos una familia que nos protege; entonces hablar de igualdad de
oportunidades sería injusto, porque no todos comenzamos en el mismo punto de
partida en esta carrera que es la vida. ¿Cómo hablarle de números si no tienen
con qué llenar sus panzas? ¿Cómo hablarles de emociones, si nunca nadie los
abrazó? Pero ahí están, los que no solo buscamos la formación escolar, sino que
buscamos que el otro sienta que cuentan con uno, que no importa si sabés
contar, si sabés que ayudar llena el alma.
El taller fue creciendo de a poco, al principio podían
acercarsre a compartir una merienda los sábados, y a medida que se fue sumando
gente para ayudar, comenzaron a abrirlo algunos días en la semana con
diferentes propuestas: taller de arte, de literatura, de boxeo, de danzas
árabes. Lo que me llamó la atención de esta modalidad es que no solo participan
en el espacio del taller sino que también hacen diferentes salidas. En una
oportunidad pude participar en una de ellas se trataba del Parque Lezama y
fuimos a ver las murgas en época de carnaval. Me sorprendió lo organizados que
estaban. No solo iban niños, sino adolescentes.
Mucho de ellos me dijeron, que “todo empieza por tus
manos” me saco de la calle. Me siento importante para alguien. Se ven
visibilizados, visibilizadas.
No solo brindan un espacio de contención y de miradas
para los más pequeños, sino que empoderan a los adolescentes, dándole
herramientas que luego puedan utilizar en su vida adulta.
Durante este último tiempo, son parte de “Niñez y
territorio”, que es una organización que depende de algún organismo del Estado,
que busca reunir a todas aquellas personas o asociaciones dedicadas a la niñez.
Realizan distintos encuentros, reuniones poniendo en común las experiencias
vividas y pensando siempre nuevas propuestas para “salvar la vida” de
aquellos/as olvidados/as.
Ahora, más que nunca quiero abrir este espacio, y este
informe a todos/as aquellos que están o no, estudiando en el profesorado,
porque al igual que yo muchos/as conocen solo la alternativa formal para poder
desarrollar su tarea, y decirles que hay muchos lugares que necesitan de
nosotros/as. Y “Todo empieza por tus manos” es uno de ellos.
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